martes, 31 de enero de 2017

Lo que viene siendo


Apeiron
 Romero
31 de enero de 2017
No sé si este mundo hipsterposmodernomilenial me está afectando demasiado, o si como sospecho es verdad que todo está en constante construcción. Nada es definitivo, todo está sufriendo constantes cambios tanto en su estructura como en su simbolismo, todo lo que opinamos es susceptible a ser cambiado por la propia realidad que nos condena, en esta situación, a estar constantemente pendientes de todo.
Esto tiene dos implicaciones: la primera es negativa, y procede de la Grecia Clásica. Si las cosas no son siempre igual entonces tenemos que decir que dependen de quien esté observando, es decir es un sofisma. Los sofistas sostenían que no existe una sola verdad, sino que eso que debería ser inamovible por ser verdadero, puede depender incluso de tu estado de ánimo, por ejemplo: a veces mis gatitos son tan tiernos por amanecer acostados encima de mis piernas, pero esto depende si amanezco de buenas, si no entonces son bestias desconsideradas y maleducadas a las que debería expulsar a Siberia por tomarme como su colchón. Entonces ¿los gatitos son adorables o execrables? Si cada quien va a tomar decisiones dependiendo de su estado de humor debemos decir que si estoy de buenas y me cae bien el vecino, entonces lo saludaré y todo estará bien, pero si me cae gordo entonces cobrar venganza y orinarle la puerta o balearle la casa también estaría bien. No, no puede ser así. Sócrates atacaría los sofismas, eso son puros embustes para poder engañar a los tontos, la verdad tiene que ser una invariable, las cosas no cambian, su naturaleza permanece. Tomar la vida como algo relativo, como algo que depende de una persona es arriesgarnos a que las interpretaciones de otros nos esclavicen. Imagínate que alguien te quisiera imponer un estilo de vida determinado sólo basado en la percepción de lo que es  bueno y lo que es malo. Se parece tanto a la moda.
Pero también tiene implicaciones positivas. El hecho de que las cosas no sean lo que son te permite ser creativo. Sí, tanto como el perverso asunto de los hechos alternativos (que puso tan moda la presidencia de Trump) permite ser creativo con lo que es la verdad, de la misma manera nos permite reconstruirnos sobre bases que eliminan de cierta manera el dolor. Si aceptamos la verdad como algo que no cambia y que siempre permanece entonces la historia no tiene sentido. Si no evolucionáramos ni siquiera tendríamos chance de permanecer en el planeta.
Que las cosas estén en constante construcción nos permitetener nuevas posibilidades: Si no me gusta quien fui tengo la oportunidad de ser diferente, si no imagínenme, usando pantalones de paracaidista porque me gustaba MC Hammer. No hubiera podido pasar mis exámenes extraordinarios porque como ya reprobé una vez ya no puedo pasar nunca, me quedaré en mi estatus de reprobado. Si Radiohead fuera el mismo seguiríamos oyendo “Creep” hasta la muerte. Todos tenemos la posibilidad de ponerle otro pisito a la construcción que somos, completarnos.
Quizá me esté engañando, quizá en el fondo las cosas no cambien. Pero me emociona la posibilidad de enmendar un poco mis errores: tengo el chance de hacerla feliz cada mañana porque Ella se lo merece, tengo la posibilidad de ser un buen ciudadano, hijo, amigo, y hasta consentir a Apeironsiendo algo que le guste más a Apeiron. Es interesante cambiar lo que viene siendo por lo que se puede ser. Al final todo se vuelve a reducir a lo que dice el “Candido” de Voltaire “lo importante es cultivar nuestra huerta”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario