Creo que todos Los procesos que implican una separación son difíciles, en la mayoría de ellos hay una especie de catarsis, de expulsión de una parte para volverlas dos: escribir es separar las cosas que quiero exponer para tenerlas en claro, matar es separar a alguien de su vida, llorar es separar las lágrimas del ojo. Y son procesos de violenta separación. Pero cuando no sirven de catarsis, las separaciones indican un abandono, y digo, que bueno que se separe de mí una enfermedad, pero también abandona mi cuerpo.
Amar es una catarsis, arrojas fuera los sentimientos intensos que quieres expresar, los purifica, le da una proceso de renovación. Y también es abandono: abandonas el “yo” para unirte al “nosotros”. Por tanto Amar es también un proceso de separación.
Amar es separarse. Y todavía no entiendo muy bien cómo, pero he creído varias veces que abandonar una relación frecuentemente es confirmarla, es ratificar que en dicha relación hay o, al menos había, amor.
El amor-abandono convierte en dos: “me voy porque ya no somos uno, porque te amo tanto que no soporto ser yo. Esta cursilería, todo este fandango es para romper una relación… lo que de alguna manera extraña significa que te amo, o que al menos te he amado.”
No sé que haré mañana, aunque tengo algunas cosas seguras: que no estaré con Ella el 14 de Febrero, y que si encuentro a alguien con quien más estar, será una confirmación de que nuestro amor es real, o lo fue … o algo así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario