No es que yo sea un marrullero, pero me parece pervertido que digan que los tramposos somos gente “TOTAL Y COMPLETAMENTE DESHONESTOS”, porque esa expresión falta a la verdad en algunos sentidos que deseo explicar, no como una excusa, ni para limpiar mi conciencia, lo hago con la exclusiva intención de refrendar el honor de los consideramos tramposos.
En primer lugar dije que no soy marrullero. Y lo digo porque no todo el que hace trampa lo hace con el único y exclusivo fin de hacer daño. La marrullería, es cierto, es la utilización de trampa o engaño, pero con dolo, con la intención de afectar a alguien a favor de uno mismo, de manera francamente nociva. Pero cuan do la trampa pasa más bien por otros motivos la marrullería queda fuera de la trampa: Por ejemplo pensemos en las primeras trampas, posiblemente una de las más viejas es la de hacer un agujero en el suelo y luego cubrirlo con yerba para simular suelo firme, luego se perseguía a una presa, por ejemplo un mamut para que cayera en el agujero y luego matarlo. Desde luego no era muy agradable para el mamut ser perseguido y muerto por un montón de salvajes, pero esa actitud no era marrullera, era una forma de conseguir comida, costumbre extraña que se deriva de la necedad de existir. Así, las trampas no siempre son con un fin meramente nocivo, a veces también tiene la exclusiva intención de sobre vivir. De engañar para no engañarnos a nosotros mismos en alguna situación de desventaja. A veces hacer trampa es la única forma de existir, de sobrevivir, trampear es, en cierto sentido, evolucionar. ¿Tenemos ideas de cuánto tiempo tuvo que pasar para que una trampa como esa se les ocurriera a los seres humanos?
Además, en la misma naturaleza hay trampas: algunas plantas carnívoras despiden olor a putrefacción para atraer a las moscas que se comen. Algunos animales pueden cambiar su cuerpo para que sirva de camuflaje y engañar a sus depredadores, y algunos depredadores también usan camuflaje para atraer a sus presas ¿alguien en verdad piensa que todo eso pasa porque la naturaleza es marrullera? Yo no me atrevería a decir algo así de la madre naturaleza.
Dije que es pervertido pensar que la trampa es sólo de gente “total y completamente deshonesta” porque es prejuzgar las intenciones de los tramposos. La trampa es parte histórica de la humanidad. La trampa más famosa quizá es la del caballo de Troya, cierto se hizo por venganza y ambición de Agamenón, pero también fue por fortalecer a los aqueos, para estar seguros de afrontar juntos cualquier invasión. Era por el bien de Grecia, la trampa puede ser políticamente incorrecta, pero también es para asegurar el bienestar… claro, a veces, porque no quiero hablar de lo que hacen algunos políticos actuales.
Aparte, eso de la deshonestidad completa y total está por verse: Eddie Guerrero(u) era un luchador conocido porque su personaje siempre hacia trampa, lo hacia por ganar, en un “deporte” que es fársico, aunque no falso, lo hacia para ganar campeonatos y luchas, pero eso no implicaba que Eddie no mereciera ser campeón, es por eso que hacia trampa, porque era tan buen trabajador que la gente lo quería campeón, y por lo tanto merecía serlo. Eddie era campeón con trampas, pero no de manera deshonesta.
El amor es una trampa, (una trampa maldita diría Ana Bárbara), hacemos creer al otro que somos algo que no existe, pero eso no quiere decir que no sintamos lo que… sentimos, o que lo hagamos para perjudicar a alguien, somos honestos en hacer una elaborada trampa para demostrar un amor que sí es del todo honesto, porque frecuentemente amar es mentir.
Por eso creo que hacer trampa no es ser deshonesto, por lo menos no por completo. Una verdad a medias no siempre es una mentira completa. A veces una verdad a media es una verdad total.
No hay comentarios:
Publicar un comentario