- ¡Lo que pasa es que eres un imbécil!-
Fue lo que recibí como respuesta conclusiva de parte de mi querido primito después de que se me ocurrió hacer un comentario sobre la selección nacional de futbol.Y es que a veces olvido el sagrado precepto de las mesas familiares, "de política, de religión y de futbol no debemos hablar".
Pero en realidad yo ni tanta culpa tuve, lo único que hice fue meter mi cucharota en una intensa discución entre mi primo y mi tío. El uno decía que la selección tiene todo el derecho de llamar a jugadores naturalizados ya que estos, al igual que los nacidos en este país, son muy mexicanos y no deberíamos hacer una diferencia entre estos y aquellos. Así, el procer de la igualdad, el monumento a la no discriminación, el epítome de la defensa a los derechos humanos (aliás mi primo) defendió innamovible los derechois de estos compatriotas ( y al momento en mi cabeza se oyeron vitores y loas de los que conmovidos con el discurso de mi primo aplaudian inmaginariamente).
Mientras tanto el otro orador, el siempre preciso , conciso, y levemente borracho, el contrincante de la labia seductora, es decir, mi tio, se pasó el bocado y empezó a decir aclarando de paso la voz: No, no no, no friegues, muchos de esos nacionalizados saben que no van a ser llamados a su selección y por eso se nacionalizan, lo que están haciendo es quitarle oportunidad a los jóvenes, luego por eso nos quejamos de que no tenemos jugadores, lo que pasa es que como Lavolpe es argentino por eso le vale, pero debemos defender a nuestro futbol... no hay que ser malinchistas caray
Antes de que mi tio se envolviera en una bandera y se tirara del segundo piso de la casa me propuse interrumpir la acalorada discusión, intentona que se vió frustrada por otro embarte de mi primo y otros tres de mi tio diciendo exactamente las mismas sandeces sólo que en orden distinto.
Al fin después de varios tragos y simplezas más me tocó decir las mias. Siempre defensor descarado de la posmodernidad dije: Hay ya calmense protectores de la nacionalidad, la neta lo que a ustedes les preocupa no tiene sentido. Por una parte los jugadores naturalizados pues.. son eso , naturalizados, ¿qué acaso las cosas que son naturalez se artificializan?, no, sí eres natural de una parte lo eres y se acabó, si por cuestiones de trabajo te quedas en un país pues... muy bien, es una cuestión laboral. Si es porque te divierte, porque Te casate con una mujer u hombre de ese país etc. etc. pues un sentido, pero lo natural es o no natural, nunca van a entender o que es escuchar una canción de José Alfredo desde pequeño, no entienden lo que es vivir en la crisis estilo mexicanos, no entienden esos pequeños detalles que nos hacen mezquinos pero leales, misteriosos pero abiertos, granujas pero honestos. Pero tampoco les vamos a quitar el derecho de decirse mexicanos, porque a fin de cuentas eso de mexicano ni existe, sino que tiene importancia por aquello que lo significa. A mí no me importa que el Gobierno Federal desdibuje un águila para convertirla en la mitad de ese mismo animal, a mí lo que me preocupan es la mutilación del país entero. A mí me vale que en los eventos deportivos no canten bien el Himno Nacional, porque a fin de cuentas es música española cuya letra alude a muchos de los traidores más grandes de la historia mexicana como Santana e Iturbide, lo que sí me preocupa es la desilusión que sufren millones de mexicanos al ver cómo derrotan aun grupo de jugadores verdes sin importar si son naturales o naturalizados. México no existe, México es un simbolismo de la gente que vivimos en él, De la sospecha que todos tenemos que, apesar de nuestras diferencias, somo lo mismo. Sí, soy mexicanos, y también soy humano, y díganme, ¿qué ser humano no es natural?, o ¿qué se puede naturalizar? lo natural es o no es... punto.
No frieguen - les dije yo- su discusión es estúpida. A lo que me respondieron con aquello de que soy un imbécil, y desde luego les di la contestación más natrual que encontré: "Pus sí".
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