Conozco a algunos chicos que son diez años menores que yo. Es curiosos, pero luego de un programa de televisión donde narraban la historia del metal, con la mano en la cintura, de vez en cuando les gusta darme clases de lo que aprendieron de la tele... esa gran educadora.
Ellos me dicen que el metal empieza con un grupo muy bueno llamado Black Sabbath, y en buena parte tienen razón:. Sabbath empieza con la identidad del metal, si bien es cierto que dicha corriente del rock tiene también ondas raices antes de este grupo. Por ejemplo: Kinks, formado en 1963, tiene una canción cuyas escalas de guitarra (riffs) son muy similares a lo que se entiende como la propuesta metalera. También un años antes de que Sabbath editara su primer album en 1970, introduciendo notas que provocan sensaciones de escalofrio (basta con escuchar los sonidos de la guitarra de Iommi en “ Black Sabbath”), Led Zeppelin sacaba un disco con musica digerible, pero muy pesada. Todo esto mientras en ese mismo mítico mil novecientos sesenta y ocho Deep Purple introducia, junto con las pesadisimas guitarras solos de piano electrico.
Sin embargo lo cierto es que Sabbath empieza con una actitud propia del metal, con el lado que se identifica con lo oscuro, con el terror, los demonios y calaveras, eran piratas que abordaban el barco de la cultura pop con sus guitarras eléctricas como arma fulminante (digo, no por nada son “Black Sabbath”, ¿no?)
Sin embargo creo que eso no es tan pervertido. Los lectores más antiguos del filosofema recordarán que alguna vez analizabamos la palabra “pervertir” que significa cambiar la versión, es decir, poner del lado contrario algo que suponemos de sólo una forma. Pues bien, considerando lo anteriro debemos de decir que quizá una de las canciones más metaleras, duras, y pervertidas es “Helter Skelter”, una poderosa canción escrita por el niño bueno del Rock, Paul McCartney.
En el mismo legendario año de mil novecientos sesenta y ocho salía a la luz pública el album blanco de los Beatles, (también los lectores de esta columna recordarán que ese grupo no se encuentra precisamente entre mis preferidos), en esa grabación venía una inusual, canción llena de guitarras eléctricas acompañadas de una extraña voz desgarrada del Beatle Baby Face por excelencia, una canción que, se supone está inspirada en un tobogán de las ferias inglesas. Dicha canción es de lo más pervertida, nos cambia la versión de que McCartney era el Beatle Fresa, y se erige como el más rudo, más rudo que Lennon, el Beatle rudo, es una canción que mueve sensaciones internas, que hace sacudir violentamente la cabeza, es una canción que, mediante otra perversión (o mal interpretación) inspiró a Charles Manson a asesinar a Sharon Tate, suponiendo que la canción hablaba del holocausto venidero.
Vamos, perviértanse. No como Manson, pero sean como el beatle perversamente fresa. Cambien un poquito, suéltense el pelo, vamos lector, baje su manos, dese cuenta de que ahí tienen un órgano sexual, cambien por un momento la postura de “buenote”, saquen al Mister Hyde que llevan dentro, dejen de ser el Dr. Jekyll por un ratito, al fin de cuentas eso es el Heavy Metal, ¿no?. Vamos a viajar por el Helter Skelter.
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