martes, 19 de enero de 2010

Explosión (o de cómo patear a un perro flaco)

Generalmente no me gusta hablar en este espacio de lo que pueden leer en todas las demás secciones del periódico. Y esto no es, dicho sea de paso, para pretender que las cosas están bien, o para aligerar la carga dela vida saliéndome por la tangente. De hecho no sólo trato temas divertidos o que al menos así me parecen, es más a veces toco temas solemnes y existencialistas o, repito, que al menos así me lo parecen. Pero la realidad es una cosa con la cabeza muy dura y a veces no me deja otra opción que hablar de ella.
En días pasados en los estados de Querétaro y Guanajuato un grupo guerrillero conocido por sus siglas como el EPR (Ejercito Popular Revolucionario) hicieron volar ductos de la empresa para estatal PEMEX. Claro ya sé que lo saben, también saben que hace unos días volaron de manera similar ductos en el estado de Veracruz.
No me voy a pronunciar ni a favor ni en contra del EPR, tampoco voy a cuestionar los medios ni los fines por los cuáles la guerrilla quiere hacer notar que tiene gente desaparecida por el gobierno. Pudo estar a favor o en contra y de todas maneras eso no importa, a mí no me tuvieron que desalojar de mi casa, a mí no me tuvieron que quitar el gas, a mí no me afectaron en mi trabajo, a mí no me hicieron perder dinero por el alto a la producción. Claro a mi tampoco me persiguen políticamente, ni me han hecho desaparecer. Pero repito, por eso no voy a hablar de lo que no sé.
Lo que sí sé es que independientemente de lo ocurrido en los pozos petroleros este país desde antes está dividido, y un país dividido de manera tan radical no puede funcionar, no puede dar garantías mínimas para que quienes lo habitamos podamos alcanzar el famoso “Bienestar común”. Condición básica para un estado democrático.
Pero el EPR no aporta mucho a la discusión, las armas no son un argumento válido en este entorno, no porque no pesen, pesan y mucho, pero no se prestan para el diálogo: ¿o cooperamos o cuello para todos?
Ora que el gobierno federal… esta en las mismas, ni hay respuesta sobre los responsables, ni hay solución al reclamo de los eperristas, la inmovilidad es un sello característico de los últimos días. Que no son mejores que los pasados ( y nuestro ex presidente echando leña al fuego).
Por si fuera poco el H. senado de la república aprobó un alta gradual en la gasolina, en un país donde la gasolina es más cara que en EUA, sube el pan, sube la tortilla, y como diría suben la mota y suben el alcohol, que por cierto nunca son baratos.
Así, explota todo, explotan los ductos, explotan los políticos, explotan los precios, explota nuestra paciencia y la explotación del hombre por el hombre sigue. Somos como dice el dicho, un perro flaco al que se le cargan más las pulgas. Y aparte lo pateamos, las cosas no eran fáciles y las hacemos, peores, y queremos democracia y no nos ponemos de acuerdo, y queremos azul celeste, pero no porque no nos cueste, sino porque nos cuesta demasiado y no logramos mucho. Qué falta de ganas, que poca voluntad qué bonito estado de derecho. Y ustedes se preguntarán cuál es el sentido de todo este texto. En realidad ninguno. Sólo quiero quejarme, gracias por leerme, abur

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