A mi Negrita por fingir interés en mis intereses.
La gente de repente no me entiende, sólo cree que estoy inmerso en una actividad consumista… y en cierto sentido tiene razón. Pero la verdad esa gente me lo dice únicamente porque no estoy metido en su propia vorágine consumista.
Resulta ser que durante años he peleado con gente que me ve como un ser inferior porque le voy al muchas veces glorioso equipo León. Me intentan convencer de que cambie de equipo, y pues no, cómo intentan que de repente cambie de camiseta así porque sí. Digo es cierto que hace años mi equipo no está en primera división, hace mucho que siempre llegamos a la liguilla y me decepciono porque nunca ganan, pero para mí ser parte de un equipo es también parte de una forma de ser. Me rehúso a ser de las Chivas porque me parece ilógico que un equipo tan mexicano tenga los colores de la bandera francesa, no quiero ser del América porque sé perfectamente que es un equipo de élites, de riquillos pues. De la misma manera no le iría al Boca por ser un equipo petulante, al River por ser un equipo de “millonarios”, Al Real Madrid por haber sido el equipo embajador de Francisco Franco y por tener tendencia Fascista, Al Juventus por ser el equipo de Mussolini. Ser de un equipo es tener una forma de ser, afiliarte a una manera de pensar o de ver un deporte que, como ya he dicho es una forma de observarla vida. Le voy al León porque es el quipo de mi padre, le voy al León porque movió a la gente para ir a la calle para que no lo mandaran a Puebla. ¡Le voy al León aunque gane Chihuahua!
Sin embargo el Futbol Soccer no es mi deporte, me gusta, lo veo, pero soy infinitamente mejor aficionado del Futbol americano. Y desde la secundaria he tenido que sufrir la hostilidad delos que me ven como bicho raro porque me da un paro ante un buen pase, ante el cruce de la línea del área de touch down, porque me emociono con el logro de un primero y diez por avanzar. Y me dicen que soy un agringado, que no entienden por qué sólo me hundo en lo comercial del americano… como si ellos no compraran playeras de América y la Chivas. Pero en realidad sólo quiero explicar qué es lo que me conmueve del americano:
El futbol Americano sigue siendo un deporte de hombre por hombre, desde luego que, por ejemplo, el Soccer también empieza con igualdad de circunstancias, son once contra once, pero el Soccer se juega por zona, se despliega por todo el campo de juego y por tanto el forcejeo entre dos hombres toca cuando uno se mete en la zona del otro, en el americano no, ahí es un hombre empujando a otro, uno golpeando a otro, pero no con un puñetazo, ni con un patadón en la espinilla, sin empujando, sometiendo por medio dela fuerza a su rival. El americano es un ajedrez, todos defienden al rey o lo atacan, todos tienen el objetivo de ganar terreno y llegar a la zona del contrincante, pero no dependen de un solo movimiento, sino de varios, cada uno juega su posición pero todos tiene una misma misión. El dramatismo del azar es parte importante del juego: un cambio del viento, un mal centro, una mano puesta en el lugar indicado, eso es dramatismo, ni siquiera Shakespeare se imaginaría algunos resultados de jugadas del fucho americano.
Un hombre con una piel de cerdo entre las manos, muchos hombres protegiendo al hombre, sin individualismos, es un asunto de comunidad, de trabajo en equipo, en el americano no hay “cremosos”, todos trabajan para el equipo. El americano es una labor titánica, que recuerda la heroica defensa del paso de las termopilas, de la caída de los muros de Jericó, de la batalla de Waterloo. No tiene el acto fingido de un hombre que se queda tirado en el pasto lloriqueando para impresionar al arbitro y sacar una tarjeta rioja que le de superioridad numérica, son hombres que tiene que usar un uniforme cuasi militar porque se golpean directo, sin dramatizaciones, sólo dramas. Los referees de americano sólo son observadores como los míticos dioses griegos que de vez en cuando hace una aparición Deus ex Machina. Los árbitros del soccer son los malos de la historia, protagonistas.
Por eso prefiero el Americano, por eso prefiero a los Steelers, por representar al gremio de los trabajadores del acero. Por eso apoyé a los Gigantes, para que caiga la pedantería del patrioterismo gringo, por eso no soporto a los Vaqueros, por ser el equipo de Texanos chauvinistas. Por eso me puse hasta los guantes y las manitas en el Súper domingo… por eso.
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